Relato
Historias de Cristal
Abril 12, 2008

Esa tarde que fue el encuentro.
Si, ese chico le habÃa conocido, pensó Elena, que se decidió a preguntarle:
-¿como estas?, apenas te he reconocido- No lo sabia pero pronto se arrepentirÃa de haberle dado su amistad
El le respondió:
-Me alegro de haberte encontrado, ya sabes yo anduve por ahà estuve de viaje, después de haber solucionado mis problemas con la justicia, llegue esta tarde, fui hacia la parte que no conocà en mi anterior viaje a Extremadura, de allà me traje algunos regalos para todos, ya te los enseñare, mi viaje lo hice en tren, uno de esos viajes que son de placer, pero ya me conoces al final se convirtió en un negocio.
De pronto cuando estaban charlando llego el chico que salÃa con Elena
-Ven te voy a presentar a mi novio, este es…
Cuando de pronto Mantike le corto las palabras:
-Ya le conozco somos amigos de la niñez, además sus padres y los mÃos son grandes amigos. Se dirigió a Carlos:
-¿Cómo estas?, no sabia que ahora salÃas con Elena, es una gran amiga mÃa, la acabo de encontrar y apenas la reconocÃ, he pasado demasiados años fuera.
Mantike parecÃa querer contarnos que era lo que le dolÃa, él habÃa tenido una niñez muy dura pero nosotros no éramos responsables, al principio le escuchabas y te producÃa compasión, pero es que él se habÃa aprendido muy bien la lección de hacerse la victima, su forma de hablar era como un teatro porque después el comportamiento iba cambiando mucho, veréis lo que sucedió.
Durante aquel encuentro la charla fue muy animada como lo que era el encuentro de tres amigos que llevaban muchos años sin verse y sin saber de sus vidas, decidimos pasar unos dÃas que nos hicieron encontrarnos con nuestra amistad y recobrarla desde el punto que la dejamos la ultima vez que nos habÃamos visto que habÃan sido varios años, nos dirigimos en su coche por unos pueblos que hay por aquà cerca de nuestras tierra primero fuimos hacia Tomelloso, paseamos por sus sitios que nos mostraron que la vida habÃa cambiado mucho.
Les dijo: -Tomelloso es muy distinto a como yo le dejé, además cuando yo venia por aquà eran unos dÃas muy tristes para mi- sentà la necesidad de desahogarme, hablar del pasado pero de momento me contuve.
Nos encontramos con Félix un amigo de Mantike que ahora vivÃa en este pueblo.
- Os presento a Félix que ha sido compañero de trabajo, además compartió celda conmigo.
A mi me entro la curiosidad de saber que era lo que habÃan compartido Mantike y Félix pero Carlos apuntó que nos dirijiéramos hacia algún sitio y charláramos tranquilos de todo. Yo no lo supe, pero si en ese instante me hubiese dado la vuelta habrÃa salido ganando.
Fueron hacia una cafeterÃa, allà andaban charlando de todo un poco pero mas tarde empezarÃan a hablar de lo que Elena se arrepentirÃa pero de pronto noto que alguien la miraba.
Cuando Elena noto esa mirada les dijo a sus amigos:
- Me están mirando de forma rara de estas que te hacen sentir deseos de marcharte- Elena y su corazón no andaban confundidos.
Sus amigos trataron de tranquilizarla, a la vez de centrarla en lo que tenÃan preparado. Mantike le dijo:
-Ya que nos hemos encontrado con Félix, esta tarde probaremos algo que te gustara, deja de preocuparte porque estas con nosotros.
-¿Qué se os esta ocurriendo chicos?
Ellos le propusieron de ir al apartamento de Félix. Tomaremos algo que te gustara.
Elena en un aparte se dirigió a Carlos y le dijo:
-¿Tu conoces a este chico?
-No, es amigo de Mantike, pero tranquila.
-Tu ya sabes que están hablando de drogas, bueno esperemos para ver, si no nos marchamos-.
Elena estaba intentando centrase en su vida y en Carlos porque junto a el se empezaba a sentir un poco feliz, intentaba centrarse en este el amor que estaba viviendo, Carlos la habÃa echo intentar profundizar en algún sentido que la hiciese valer, además él la estaba amando de la misma forma, supo que era él, ellos seguÃan charlando pero Elena notaba que se morÃan de ganas de conocerla pues continuaban mirándola, pero ahora que recordaba, no estaba tan segura de que fuese a ella, de cualquier forma que mirada mas intensa pensó, me mira mÃ.
Por OrochimaruEl Blog de Sigmundo
Marzo 15, 2008
Cada trozo de papel higiénico, que está dentro de esta papelera de la habitación de la pensión donde vivo, representa una corrida dentro del coño de Begoña. Cada vez que me corro dentro de su coño, Begoña toma un trozo de papel higiénico, se limpia el coño y lo tira a la papelera.










